Las Rondas
Durante varios días al año, tenían lugar las Rondas a las mozas del pueblo. Se hacían de madrugada y por los mozos que deseaban ennoviar. A las chicas más guapas, o a las más simpáticas, se les ponía un ramo en el balcón y se pintaba su fachada de verde, con alfarfe. A la chica que no correspondía y que, por tanto, daba calabaza, se le colocaba en el balcón un hueso de burro.
“Levántate Cihuelana
que la Ronda va pasando,
asómate a la ventana,
en tu honor están cantando”.
Las Hogueras
La noche víspera de la Purísima o día de la Inmaculada se hacen hogueras por las calles, se tiran cohetes y se hace el mayor ruido posible. Al estar cercanas las fechas navideñas, se brinda con cava y se comen turrones y guirlaches. En los rescoldos de la hoguera se asan patatas.
Las Albadas, la Manta y el Cantarete
Era costumbre que los mozos solteros del pueblo cantaran las Albadas a los contrayentes, en el día de su boda. Esta serie de coplas están dedicadas hacia los novios, y destacan los rasgos y virtudes más característicos del novio o de la novia. La costumbre se arraiga entre los pueblos de las Vicarías y sirve como nexo de unión entre ellos.
Las Albadas eran organizadas por los quintos del año, los cuales recogían cierta cantidad de dinero de los muchachos que terminaban los años de escuela, y que pagaban una peseta para poder ser mozos y entrar directamente en las rondallas. El dinero que se recogía servía para realizar un almuerzo en el que participaban todos los mozos, después de cantar las coplas, condicionadas a la cantidad de dinero, vino o viandas que el novio entregara.
Los mozos forasteros que ennoviaban con una moza que fuera del pueblo, estaban obligados a pagar la “Manta” , y si llegaban a contraer matrimonio, debían de pagar el tradicional “Cantarete” , ambos pagos eran recogidos por los mozos que entraban en quinta.
Plantada del Mayo
Antiguamente, el primer día del mes de Mayo, los quintos de la Villa plantaban el mayo en mitad de la Plaza, la colocación era sumamente complicada, pero competida, puesto que los mozos, que elegían, cortaban y transportaban el enorme chopo hasta el pueblo, tenían que asegurarse que su mayo siempre fuera de mayor altura que el de los quintos del año anterior.
El toque de Campanas
El uso de las campanas como rito religioso, incluso en servicios de tipo civil, hace que se registren varios toques de campana reglamentarios y absolutamente diferenciados, algunos de ellos ya perdidos en el tiempo.
Toques de: alba, misa, recoger el ganado, mediodía, rosario y a oraciones. A perdido y de ánimas. A “alzar a ver a Dios” . A bautizos, bodas, a expirar, clamores y entierro. Tintanes, que eran clamores, en caso de fallecimiento de niños. Tocar a fuego, a somatén, a hacenderas, al reo de vino, y al nublo o “ten-te-nublo” . Como varios de estos toques, se practicaban de modo diferente, por el sacristán-campanero según el tiempo que correspondía en el calendario litúrgico, las modalidades podían ser varias hasta establecerse en un número determinado.
Jueves Lardero
El jueves previo al tiempo de Cuaresma se prepara la merendilla , que consiste en pan, huevo, chorizo y longaniza, esta última en grandes cantidades, pues ya lo dice el refrán: “Jueves Lardero, longaniza en el puchero”.